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miércoles, 11 de junio de 2025

FASE 3: Sanar el linaje femenino - Día 12 – No soy mejor que tú, ni peor. Solo soy yo

 

Día 12 – No soy mejor que tú, ni peor. Solo soy yo

Mamá…

Hoy me detengo en algo que nunca había puesto en palabras,
pero que ha vivido dentro de mí por años:
esa sensación confusa de tener que hacerlo diferente que tú…
y al mismo tiempo sentir culpa por hacerlo distinto.

A veces, quise demostrar que podía ser más libre, más consciente, más amorosa.
Como si eso me hiciera “mejor hija” o “mejor mujer”.
Y otras veces, me hundí en dudas, pensando que jamás llegaría a ser como tú.
Que estaba fallando porque no me parecías en lo suficiente.

Pero ahora lo veo más claro:

“No soy mejor que tú, ni peor… solo soy yo.”

Y eso basta.

No vine a competir contigo.
No vine a romper lo que construiste, ni a idealizar lo que no fue.
Vine a hacer mi propio camino,
con mi luz, mis sombras, mis heridas y mi fuerza.

Puedo amarte y elegirme.
Puedo reconocerte sin compararme.
Puedo tomar lo que me sirve de tu historia,
y también dejar lo que ya no necesito cargar.

Porque si sigo intentando parecerme o diferenciarme por reacción,
sigo atada a ti desde el miedo…
y lo que yo quiero es amarte desde la libertad.

Mamá, tú hiciste tu camino.
Yo estoy haciendo el mío.
Y ambos son dignos.

Tú viviste con las herramientas de tu tiempo.
Yo tengo otras, no por ser mejor, sino porque estoy en otro punto del río.
Y eso no me hace superior ni desleal.
Solo me hace diferente.

Hoy me permito ser quien soy,
sin tener que negarte, ni copiarte, ni alejarme de mí para acercarme a ti.

Con respeto profundo,
tu hija…
la que ya no se compara, sino que se reconoce.